Abre tu estudio aquí, gratis
Arrastra el CD, la carpeta, el .zip o los archivos .dcm de tu estudio.Elige el .zip o los archivos .dcm de tu estudio. Se abren en este mismo navegador, con ventana/nivel, mediciones en milímetros, reconstrucción multiplanar y vista 3D. No hace falta cuenta ni instalar nada.
O suelta los archivos aquí. Acepta .dcm (incluso sin extensión), series completas de varios archivos, el .zip del CD, .nii, .nii.gz y el PDF del informe.
Para verlo, tu estudio no se sube a ningún lado
El archivo se lee y se dibuja dentro de tu navegador. No viaja a nuestros servidores. Tus mediciones y tu reporte tampoco: viven en la memoria de la pestaña y desaparecen al cerrarla, así que no dejan rastro ni en una computadora compartida. Lo único que sale de aquí es lo que tú mandes: si pides el enlace para tu médico, el estudio se cifra en este mismo dispositivo antes de subirse, la llave viaja dentro del enlace y no llega a nosotros, y el archivo se borra al caducar.
No es para lectura diagnóstica primaria
Un diagnóstico formal se emite en monitores calibrados para radiología. Esta herramienta sirve para revisar, medir, comparar y explicarle el estudio a tu paciente — no para sustituir la estación de lectura.
Gratis, sin cuenta
Ver cualquier serie DICOM, NIfTI o el PDF que venga en el CD
Ventana y nivel, zoom, cine y comparación de series
Mediciones en milímetros reales, ángulos y anotaciones
Reconstrucción multiplanar (MPR) y vista 3D
Redactar el reporte y exportarlo o imprimirlo
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Respuesta rápida
Cómo abrir tu radiografía, paso a paso
Ten el archivo a la mano
Puede ser un .dcm suelto que te mandaron, la carpeta DICOM de un CD o una USB, o un .zip. Que el archivo no tenga extensión no importa: los DICOM se reconocen por dentro, no por el nombre.
Ábrelo en el visor de esta página
Pulsa «Abrir mi radiografía» y selecciona el archivo o la carpeta, o arrástralos a la zona punteada. Como una radiografía son pocos archivos, abre casi al instante — también en el teléfono; en iPhone y iPad selecciona los archivos o el .zip, porque el selector de carpetas no existe ahí.
Ajusta brillo y contraste
Arrastra sobre la placa para mover la ventana y el nivel. Revisa la imagen al menos dos veces: con un ajuste para el hueso y otro más claro para las partes blandas. Es el mismo gesto que hace el radiólogo en su estación.
Haz zoom sobre el detalle
La placa digital tiene una matriz grande — millones de pixeles — y la pantalla la muestra reducida. Acércate a la zona de interés: el detalle fino está en el archivo, no en la vista general.
Mide lo que necesites
Longitudes y ángulos salen en milímetros reales sobre el plano del detector, con la calibración que trae el archivo. Útil para seguir una medida entre dos placas o llegar a la consulta con la pregunta ya formulada.
Compártela bien
Nada queda al cerrar la pestaña. Para mandársela a tu médico, genera el enlace cifrado desde el visor — mejor que una foto de la pantalla, que pierde el contraste y no se puede medir.
Una radiografía digital no es una foto de la placa
La radiografía fue el primer estudio de imagen y sigue siendo el más común, pero la versión digital que te entregan hoy — CR si el chasis se escanea, DX si el detector es electrónico — es mucho más que una imagen: el archivo DICOM guarda la placa en una profundidad de grises que ninguna pantalla muestra completa de una vez, más la calibración física del detector y los datos del estudio.
Eso cambia lo que puedes hacer con ella. En un JPG de la placa, el contraste que ves es el único que existe; en el DICOM original puedes reajustarlo — sacar el detalle del hueso, luego el de las partes blandas — porque los niveles están todos ahí. Y como cada pixel declara su tamaño real sobre el detector, medir sobre la imagen tiene sentido físico. Por eso conviene pedir siempre el archivo DICOM y no conformarse con la impresión ni con una foto.
Brillo y contraste: la placa se revisa dos veces
El gesto central al leer una radiografía digital es mover la ventana: el rango de grises que la pantalla dibuja a la vez. La misma placa de tórax enseña cosas distintas según dónde pongas ese rango, y por eso una revisión seria pasa al menos dos veces por la imagen:
Con el ajuste para hueso: corticales, trabéculas, trazos finos. Lo demás se aplana, y está bien — en esta pasada no lo estás mirando.
Con el ajuste para partes blandas: los tejidos alrededor del hueso, los contornos, el aire donde no debería haberlo.
Y el negativo del descuido: las esquinas de la placa. En pantalla completa el ojo se va al centro; el zoom y el reencuadre existen para lo demás.
El visor arranca con el ajuste que el equipo grabó en el archivo — el que el técnico consideró correcto — y desde ahí afinas arrastrando. Si te pierdes, vuelve a abrir la imagen y regresas al ajuste original.
Medir sobre la placa: qué vale y qué no
Los archivos CR y DX declaran la calibración del detector: cuántos milímetros mide cada pixel sobre la superficie que capturó la imagen. El visor usa ese dato, así que una longitud trazada sobre la placa es una medida física real en el plano del detector, no un conteo de pixeles.
El matiz honesto es la magnificación: una radiografía es una proyección cónica, y lo que estaba más lejos del detector se proyecta un poco más grande que su tamaño real. Para seguir la evolución de una medida entre dos placas comparables, o para llegar a la consulta con números concretos, la medición del visor sobra; para decisiones clínicas que dependen de milímetros — una prótesis, una osteosíntesis — el especialista mide con protocolos que corrigen esa geometría, a veces con un marcador de tamaño conocido puesto junto al paciente.
Llevársela a tu médico sin imprimirla
La placa impresa va quedando atrás, y la foto del negatoscopio con el celular nunca fue buena idea: pierde el contraste original, mete reflejos y ya no se puede medir. Las dos rutas buenas hoy:
El enlace cifrado de este visor: el archivo se cifra dentro de tu dispositivo antes de subirse, la llave viaja en el propio enlace — nunca hacia nosotros, así que no podemos abrirlo — y el enlace caduca a las 72 horas, tras lo cual el archivo se borra. Tu médico lo abre en su navegador con la placa íntegra: mismo contraste ajustable, mismas mediciones.
El archivo original, en USB o como te lo dieron, junto con el informe del radiólogo. Si tu médico usa expediente electrónico, pídele que lo suba: la siguiente placa se comparará contra esta sin buscar nada.
Del lado del consultorio, esa segunda ruta es la que escala: en Healthy Record el mismo visor está integrado al expediente del paciente, con control de acceso y bitácora de quién consulta cada estudio, desde $599 MXN al mes con 14 días de prueba. Cómo entregar estudios al paciente sin quemar discos, con sus requisitos de privacidad, está en entregar estudios sin CD; y si lo que tienes enfrente es un disco que no abre, la ruta corta es cómo ver un CD de tomografía.
Preguntas frecuentes
Me dieron un solo archivo con mi radiografía, ¿es normal?
Sí. A diferencia de una tomografía, que son cientos de cortes, una radiografía es una proyección: una imagen por disparo. Una placa de tórax son uno o dos archivos (frente y lateral); una serie de columna o una de huesos largos, unos pocos más. Cada archivo es una imagen de matriz grande, así que aunque sean pocos pueden pesar bastante.
¿Puedo ajustar el brillo y el contraste como en el hospital?
Sí: arrastra sobre la imagen y el visor cambia la ventana y el nivel en tiempo real, que es exactamente lo que hace el radiólogo en su estación. La placa digital guarda más niveles de gris de los que la pantalla muestra a la vez, así que ajustar el rango revela cosas distintas: con un ajuste ves el detalle del hueso, con otro las partes blandas alrededor.
¿Las medidas que trace sobre la radiografía son exactas?
Son reales en el plano del detector: el archivo declara cuántos milímetros mide cada pixel sobre la placa, y el visor usa esa calibración. Lo que hay que saber es que una radiografía es una proyección con magnificación: lo que estaba más lejos del detector se proyecta ligeramente más grande. Para comparar y conversar con tu médico sobran; las decisiones que dependen de milímetros las toma el especialista con el protocolo adecuado.
¿Qué diferencia hay entre CR y DX?
Son las dos familias de radiografía digital. CR (radiografía computarizada) usa un chasis con placa de fósforo que después se escanea; DX (radiografía digital directa) captura la imagen con un detector electrónico en el momento. Para ti el resultado es equivalente: ambos generan archivos DICOM con su calibración, y este visor abre los dos igual.

